Ese refuerzo se anunció el pasado 9 de febrero en el DOG, se trata de una modificación puntual que se le comunicó previamente al sector, en tanto no se revise toda la normativa.
Las modificaciones tienen como objetivo intensificar el control sobre trazabilidad de las partidas de moluscos, especialmente el mejillón, que se extraen en nuestra costa y se colocan en los circuitos de comercialización y transformación.
El plazo en el que los documentos de registros deben ser enviado a la administración pasa de un tiempo de 48 horas que contemplaba la norma original a 3 que establece la modificación.
Además, establece la obligatoriedad de que los centros de transformación o depuración registren inmediatamente la entrada de las partidas de moluscos.
EFE |